martes, 1 de mayo de 2012

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teoria matematica de la comunicacion


Es la teoría relacionada con las leyes matemáticas que rige la transmisión y el procesamiento de la información. Más concretamente, la teoría de la información se ocupa de la medición de la información y de la representación de la misma (como, por ejemplo, su codificación) y de la capacidad de los sistemas de comunicación para transmitir y procesar información.
La codificación puede referirse tanto a la transformación de voz o imagen en señales eléctricas o electromagnéticas, como al cifrado de mensajes para asegurar su privacidad.
La teoría de la información fue desarrollada inicialmente, en 1948, por el ingeniero electrónico estadounidense Claude E. Shannon, en su artículo,A Mathematical Theory of Communication (Teoría matemática de la comunicación). La necesidad de una base teórica para la tecnología de la comunicación surgió del aumento de la complejidad y de la masificación de las vías de comunicación, tales como el teléfono, las redes de teletipo y los sistemas de comunicación por radio. La teoría de la información también abarca todas las restantes formas de transmisión y almacenamiento de información, incluyendo la televisión y los impulsos eléctricos que se transmiten en las computadoras y en la grabación óptica de datos e imágenes. El término información se refiere a los mensajes transmitidos: voz o música transmitida por teléfono o radio, imágenes transmitidas por sistemas de televisión, información digital en sistemas y redes de computadoras, e incluso a los impulsos nerviosos en organismos vivientes. De forma más general, la teoría de la información ha sido aplicada en campos tan diversos como la cibernética, la criptografía, la lingüística, la psicología y la estadística.
            El tipo de sistema de comunicación más estudiado consta de varios componentes. El primero es una fuente de información (por ejemplo, una persona hablando) que produce un mensaje o información que será transmitida. El segundo es un transmisor (como, por ejemplo, un teléfono y un amplificador, o un micrófono y un transmisor de radio) que convierte el mensaje en señales electrónicas o electromagnéticas. Estas señales son transmitidas a través de un canal o medio, que es el tercer componente, como puede ser un cable o la atmósfera. Este canal es especialmente susceptible a interferencias procedentes de otras fuentes, que distorsionan y degradan la señal. (Algunos ejemplos de interferencias, conocidas como ruido, incluyen la estática en la recepción de radios y teléfonos, y la nieve en la recepción de imágenes televisivas). El cuarto componente es el receptor, como por ejemplo el de radio, que transforma de nuevo la señal recibida en el mensaje original. El último componente es el destinatario, como por ejemplo una persona escuchando el mensaje.
Dos de las principales preocupaciones en la teoría de la información son la reducción de errores por interferencias en los sistema de comunicación, y el uso más eficiente de la capacidad total del canal.
            Un concepto fundamental en la teoría de la información es que la cantidad de información contenida en un mensaje es un valor matemático bien definido y medible. El término cantidad no se refiere a la cuantía de datos, sino a la probabilidad de que un mensaje, dentro de un conjunto de mensajes posibles, sea recibido. En lo que se refiere a la cantidad de información, el valor más alto se le asigna al mensaje que menos probabilidades tiene de ser recibido. Si se sabe con certeza que un mensaje va a ser recibido, su cantidad de información es 0. Si, por ejemplo, se lanza una moneda al aire, el mensaje conjunto cara o cruz que describe el resultado, no tiene cantidad de información. Sin embargo, los dos mensajes por separado cara o cruz tienen probabilidades iguales de valor un medio. Para relacionar la cantidad de información (I) con la probabilidad, Shannon presentó la siguiente fórmula:

I = log21/p

donde p es la probabilidad del mensaje que se transmite y log2 es el logaritmo de 1/p en base 2. (log2 de un número dado X es el exponente Y al que tiene que ser elevado el número 2 para obtener dicho número X. Por ejemplo, log2 de 8 = 3, porque 23 = 8). Utilizando esta fórmula, obtenemos que los mensajes cara y cruz tienen una cantidad de información de log22 = 1.
La cantidad de información de un mensaje puede ser entendida como el número de símbolos posibles que representan el mensaje. En el ejemplo anterior, si cruz está representado por un 0 y cara por un 1, sólo hay una forma de representar el mensaje: 0 o 1. El 0 y el 1 son los dígitos del sistema binario (véase Sistema numérico), y la elección entre estos dos símbolos corresponde a la llamada unidad de información binaria o bit. Si se lanza una moneda tres veces seguidas, los ocho resultados (o mensajes) igualmente probables pueden ser representados como 000,001,010,011,100,101,110 o 111. Estos mensajes corresponden a los números 0,1,...7 escritos en notación binaria. La probabilidad de cada mensaje es de un octavo, y su cantidad de información es log21 ˆ = 3, que es el número de bits que se necesitan para representar cada mensaje.
            En la mayoría de las aplicaciones prácticas, hay que elegir entre mensajes que tienen diferentes probabilidades de ser enviados. El término entropía ha sido tomado prestado de la termodinámica, para designar la cantidad de información media de estos mensajes. La entropía puede ser intuitivamente entendida como el grado de desorden en un sistema. En la teoría de la información la entropía de un mensaje es igual a su cantidad de información media. Si en un conjunto de mensajes, sus probabilidades son iguales, la fórmula para calcular la entropía total sería:H = log2N, donde N es el número de mensajes posibles en el conjunto.
            Si se transmiten mensajes que están formados por combinaciones aleatorias de las 26 letras del alfabeto inglés, el espacio en blanco y cinco signos de puntuación, y si suponemos que la probabilidad de cada mensaje es la misma, la entropía sería: H = log232 = 5. Esto significa que se necesitan 5 bits para codificar cada carácter o mensaje: 00000, 00001, 00010, 11111. Una transmisión y almacenamiento eficiente de la información exige la reducción del número de bits utilizados en su codificación. Esto es posible cuando se codifican textos en español, porque la colocación de las letras no es aleatoria. Así, por ejemplo, la probabilidad de que la letra que suceda a la secuencia informació sea unan es muy alta.

Se puede demostrar que la entropía del español normal escrito es aproximadamente de un bit por palabra. Esto demuestra que la lengua española (como cualquier otra) tiene una gran cantidad de redundancia incorporada, que se denomina redundancia natural. Esta redundancia permite, por ejemplo, a una persona entender mensajes en los cuales faltan vocales, así como descifrar escritura poco legible. En los sistemas de comunicación modernos, se añade redundancia artificial a la codificación de mensajes, para reducir errores en la transmisión de los mismos.

 

Teoria de las categorías sociales


El proceso de modelación que el entorno ejerce en el individuo humano ocurre a través de un proceso de aprendizaje:
“Los medios de comunicación eran mecanismos a través de los cuales se transmitían  ideas a enormes masas de personas que constituían su audiencia...
Las teorías de aprendizaje... incluían no sólo el condicionamiento operativo, clásico e instrumental, sino también alternativas tales como el aprendizaje social, verbal y cognitivo a través de la creación de modelos”. 
Ciertos psicólogos sociales están especialmente preocupados por el desarrollo y las consecuencias de las diferencias individuales estables. Las diferencias en el grado de motivación hacia el éxito, por ejemplo, han resultado mensurables y tienen una importancia decisiva para saber cómo se comporta una persona en diferentes situaciones sociales. Los tipos de actitudes hacia la autoridad, así como la noción de personalidad autoritaria, están relacionados con ciertos aspectos de la conducta social. El síndrome de personalidad conocido como ‘maquiavelismo’ —del filósofo político italiano Nicolás Maquiavelo— puede explicar y predecir el grado de manipulación hacia los demás en las interacciones sociales y la capacidad del individuo para dominar ciertas situaciones interpersonales.
La cognición social ha sido el enfoque dominante en la psicología social desde la década de 1970: se ocupa de las percepciones y creencias de los individuos sobre el mundo social. Las principales áreas abarcan el estudio de cómo las personas se explican su propia conducta y la de los demás, los estereotipos que se forman sobre los sucesos sociales, la concepción de ellas mismas y el rol que interpretan en el mundo social al que pertenecen, y en qué se ocupan en las diferentes situaciones sociales. La cognición social también estudia el efecto de todos estos procesos en el pensamiento y la motivación.
“Hablando sin rodeos, diferenciación social significa complejidad social”. 
La gente constituye  categorías sociales numerosas y distintas cuando las clasificamos en base a las características compartidas específicas, y podemos diferenciar a las personas no sólo como hombres y mujeres, viejos y jóvenes, pertenecientes al medio rural o urbano, sino también en innumerables divisiones distintas basadas en el origen étnico, las creencias

Teoría de las diferencias individuales


En la teoría de las Diferencias Individuales se centra en la psicología de las personas, ya que la audiencia deja de ser una masa homogénea ya que cada miembro tiene características que lo hacen diferente a otro, por lo que su conducta y su personalidad pueden ser diferentes.

En esta teoría se explica que los individuos tenderían a exponerse a los mensajes de los medios en función de sus intereses personales y predisposiciones, gracias a esto se descarto la teoría del supuesto impacto de los mensajes mediáticos ya que los individuos recordaban mejor lo que les resultaba favorable.

Para esto se involucran 4 factores en el momento de la comunicación:
El interés: es la motivación que el destinatario posee con relación al tema del mensaje.
Memoria selectiva: el destinatario recuerda mejor aquello que favorece sus propias opiniones .
Percepción selectiva: la interpretación se produce en función de la predisposición, valores y actitudes del receptor.
La exposición selectiva: el interés de la audiencia se concentra en los mensajes que más se adaptan a sus propias actitudes y valores, evitando lo internamente conflictivo.


Al momento de ver todos los factores que involucran la comunicación, se dice que, los seres humanos adquieren sus características y capacidades individuales a partir de la experiencia.

En conclusión esta teoría nos habla de las diferencias de cada persona, en el aspectopsicológico.

miércoles, 18 de abril de 2012

seguimiento de noticia 15/04/12

Interpuso mil observaciones, señala
Sólo el PRI se quejó del padrón electoral: IEDF
Ángel Bolaños Sánchez
 
Periódico La Jornada
Domingo 15 de abril de 2012, p. 30
El Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF) informó que al vencer el plazo que señala la legislación electoral para que los partidos políticos hicieran observaciones al padrón electoral y a la lista nominal de electores, la medianoche del viernes, solamente se recibieron quejas del PRI, aunque por una cifra mucho menor de la que había planteado en días pasados, anotaciones que serán remitidas al Instituto Federal Electoral (IFE).
Mediante un comunicado el órgano electoral informó que el partido político formuló un total de mil 222 observaciones, cuando en días pasado reclamó que el padrón estaba inflado en casi un millón de votantes.
El 9 de abril pasado, al formalizar su registro ante el IEDF como candidata a la jefatura de Gobierno por PRI y PVEM, Beatriz Paredes, exigió la depuración del padrón electoral y advirtió que su sobredimensionamientoes un factor que pone en riesgo la legalidad de la elección.

seguimiento de noticia 14/04/12

Elecciones impolíticas
Ilán Semo
E
l año de 1988 fue axial. El movimiento que unificó a la mayor parte de la izquierda bajo la consigna de oponerse al Partido Revolucionario Institucional en las elecciones presidenciales trazó los paralajes de la política nacional en la década de los 90. Que Carlos Salinas de Gortari usurpó el máxima cargo en ese año es un dato de rutina en la estadística electoral. Lo que siguió hasta 1994 fue un sexenio de crimen y violencia, cuyas proporciones apenas empiezan a vislumbrase en los escasos archivos disponibles. Es obvio que ese bloque complejo de fuerzas que desde entonces la prensa llama la tecnocracia, presintió que se había formado un adversario que no sólo podía disputarle las riendas del gobierno, sino acaso el rumbo del país. Para impedirlo, y reducirlo a su mínima expresión, recurrió la fuerza del Estado. Hay una máxima de Séneca ilustrativa al respecto: En política, quien siembra violencia, cosecha violencia. Salinas de Gortari la descubrió en enero de 1994. No es casual que la rebelión de una guerrilla, el EZLN, que nunca llegó a la guerra, acabó por mostrar los alcances de un sexenio que acabó anegado en la crisis devaluatoria del 20 de diciembre del mismo año.
En las elecciones intermedias de 1997, esa coalición de centroizquierda –ya disminuida– recuperó no obstante fuerzas y expectativas, ahora con el Gobierno del Distrito Federal en sus manos. Fue en ese año cuando la mayor parte de las élites gobernantes decidieron formar una opción que preservara el programa de la tecnocracia, pero que la desplazara no del poder, sino de la Presidencia. El resultado fue el arribo de Vicente Fox a Los Pinos. A diferencia de la violenta crisis de 1988, Fox dirimió sus diferendos con el PRI en una cuantas semanas, convocó a varios de sus más destacados miembros al gabinete y gobernó con los únicos sobresaltos que él mismo se encargaba de propiciar.
Sin embargo, el cálculo de que la coalición de centroizquierda había sido reducida al papel de un convidado incómodo falló. La reacción frente a la posibilidad de que AMLO pudiera obtener el triunfo en 2006 trajo consigo el primer síntoma de lo que sería el centro de la política panista desde entonces: el divorcio entre un proyecto económico y social dedicado a propiciar las formas más salvajes de capitalismo que conoce a sociedad mexicana y los principios de la convivencia democrática.
El capitalismo nunca ha requerido a la democracia para ampliarse; el panismo no hizo más que demostrarlo de nuevo. El primer síntoma de este divorcio fue el desafuero de AMLO. Antes de proceder contra gobernadores que sumieron a sus estados en la noche del crimen organizado (como Sergio Estrada Cajigal, su íntimo amigo en Morelos), Fox quiso erradicar al único que daba algún sentido al término de lo político y, por tanto, a la legitimidad en su conjunto del proyecto de democratización. Visto a ocho años de distancia, el desafuero no fue un simple error táctico, ni un accidente provocado por la angustia de primerizos, sino un elemento constitutivo de esa visión de la política que la reduce a la habilidad para mantener la democracia en la condición de una simple fachada.
Las elecciones de 2006 desembocaron, según las cifras oficiales, en un empate de facto (si se toman en cuenta los inevitables errores de toda contabilidad electoral). Felipe Calderón nuca pudo demostrar que obtuvo el triunfo. Habría bastado con aceptar el recuento de voto por voto, como rezaba la consigna de ese año. Por ello tampoco es posible afirmar que AMLO no ganó esos comicios. A cambio, lo que recibió la opinión pública fue una campaña mediática de mentiras, difamaciones y amenazas (muy similar a la que Calderón empleó en la campaña electoral), cuyo propósito fue sentar un triunfo, que nunca existió en las urnas, en el (de por sí lábil) imaginario público.